Dadas sus tres estrellas en la Guía Michelin, The Fat Duck no puede ser más modesto –su discreta entrada y el comedor amueblado de manera simple no insinúan la asombrosa cocina que se hace ahí. El menú de degustación de 15 platos de Heston Blumenthal bien vale las 180 libras por la montaña rusa de emociones que nos proporciona. Cada bocado es pura diversión, desde el primer trago de un espumoso gin tonic enfriado con nitrógeno líquido para limpiar el paladar, pasando por un té caliente y helado de intrigante sabor hasta la última sorpresa: un bolsa de golosinas llamada “ Como un niño en una tienda de dulces”. En medio, hay extraordinarias combinaciones de sabores, como una crema fría de grano de mostaza con gazpacho de col lombarda, salmón escalfado en gel de regaliz con alcachofas y mayonesa de vainilla, y una intensa y perfectamente formada tarta Selva Negra; todo inventivamente presentado y absolutamente delicioso. Una carta de vinos de extensión global que incluye grandes caldos así como marcas menos conocidas, respalda las sugerencias para emparejar los vinos con el menú de degustación. El personal sobre el terreno se compromete verdaderamente con los comensales mientras controla sin esfuerzo el flujo de los alimentos. En resumen, The Fat Duck aún conserva esa rara combinación de servir una comida soberbia de una manera desenfadada.
lunes, 16 de julio de 2012
The Fat Duck (Bray, Berkshire, UK)
Dadas sus tres estrellas en la Guía Michelin, The Fat Duck no puede ser más modesto –su discreta entrada y el comedor amueblado de manera simple no insinúan la asombrosa cocina que se hace ahí. El menú de degustación de 15 platos de Heston Blumenthal bien vale las 180 libras por la montaña rusa de emociones que nos proporciona. Cada bocado es pura diversión, desde el primer trago de un espumoso gin tonic enfriado con nitrógeno líquido para limpiar el paladar, pasando por un té caliente y helado de intrigante sabor hasta la última sorpresa: un bolsa de golosinas llamada “ Como un niño en una tienda de dulces”. En medio, hay extraordinarias combinaciones de sabores, como una crema fría de grano de mostaza con gazpacho de col lombarda, salmón escalfado en gel de regaliz con alcachofas y mayonesa de vainilla, y una intensa y perfectamente formada tarta Selva Negra; todo inventivamente presentado y absolutamente delicioso. Una carta de vinos de extensión global que incluye grandes caldos así como marcas menos conocidas, respalda las sugerencias para emparejar los vinos con el menú de degustación. El personal sobre el terreno se compromete verdaderamente con los comensales mientras controla sin esfuerzo el flujo de los alimentos. En resumen, The Fat Duck aún conserva esa rara combinación de servir una comida soberbia de una manera desenfadada.
lunes, 9 de julio de 2012
Sed de Caná 2009
D.O.:Ribera del Duero
Bodegas y viñedos del Jaro
Características
Tipo de uva: 100% TempranilloBotella: Borgoña de 75 cl.
Barricas: Roble francés nuevo de 300 l.
Grado: 14.00% vol
Soberbia añada 2009 por su gran personalidad, elegancia, finura y sutileza. Armoniza de manera colosal potencia y delicadeza, tanino y frescura. Una delicia en una cosecha sublime en esta casa. De muy limitada producción, es producto de una gran selección de cepas de más de 25 años.
Notas de Cata de Sed de Caná 2009
Vista: Picota intenso con tonos granateNariz: Elegante en nariz, complejo, intenso, anisados, balsámicos, torrefactos, juanola, pastelería, maderas finas
Boca: Amplio, sabroso, elegante, fino, complejo, con carnosidad y dulzura, amable y fluido. Con recorrido y tanino goloso. Muy aromático.
Temperatura de servicio: 17° C
Tiempo de conservación: Hasta 2018
miércoles, 4 de julio de 2012
Filetes de bacalao rellenos de salmón
Ingredientes:
4 filetes de bacalao fresco
4 lonchas de salmón ahumado
harina
nata liquida
1 copa de vino seco o coñac
1 vasito de caldo de pescado
aceite para freir
perejil para adornar
Como prepararlo:
Lavar los filetes de bacalao, secar con un paño y poner encima de cada uno una loncha de salmón ahumado, doblar (a lo largo) haciendo un libro, pasar por harina y freír, teniendo cuidado de no romperlos. Reservar.
En el mismo aceite de freír los filetes, añadir una cucharadita de harina y la copa de vino seco. Remover y añadir el caldo de pescado. Dejar unos minutos y añadir la nata líquida. Servir los filetes en fuente y bañar con la salsa. Adornar con perejil.
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