viernes, 13 de septiembre de 2013

Macarrones con anchoas


Ingredientes:

Para la salsa:
3 dientes de ajo, 2 latas de tomate entero pelado (780 g x 2)(escurrido 480 g x 2, sin el agua), 5 anchoas, sal, pimienta negra recién molida y 1 cucharadita de varias hierbas aromáticas (tomillo, orégano y perejil).

Aceite de oliva extra virgen (5 cucharadas).

1 paquete de 500 g de macarrones a tu elección.

Para adornar: 1 bote de aceitunas negras, albahaca fresca y si os gusta, un poco de parmesano rallado.

Introducimos en una cazuela el aceite de oliva virgen extra y mientras se calienta, pelamos los ajos y fileteamos finamente. Añadimos a la cazuela los ajos fileteados, doramos los ingredientes y cuando comiencen a tener color introducimos los tomates y los partimos a la mitad con ayuda de una cuchara de madera. Dejamos pochando hasta que reduzcan a menos de la mitad de su tamaño, una hora a fuego lento.
Abrimos la lata de tomates enteros pelados y retiramos el exceso de líquido (el agua del tomate) ya que en este caso sólo vamos a utilizar la pulpa. Se puede guardar en un bote para otra futura receta con agua de tomate o bien poned este agua en un cazo y dejad reducir durante 15 minutos y tendréis pasta de tomate concentrada.
Picamos las anchoas muy finas y reservamos.
Añadimos una cucharadita de azúcar para reducir acidez, las anchoas, una pizca de sal y pimienta negra recién molida, introducimos la albahaca picada y las especias. Removemos todo bien juntando sabores.
Probamos y rectificamos con sal, aunque lo más seguro es que no haga falta pues las anchoas le van aportar un toque marino y salado a la vez. Removemos unos minutos y apartamos del fuego. Reservamos para juntar con la pasta.
El primer paso es tener la salsa ya preparada antes de que la pasta toque el agua. La salsa siempre debe esperar a la pasta y no al revés.
Calentamos en una cazuela un litro de agua por cada 100 g de macarrones, la medida recomendada por persona. Estas proporciones, que normalmente vienen indicadas en los envases, ayudan a que la pasta no se pegue entre ella. Y siempre intenta utilizar una cazuela grande, la mayor de tu cocina. Si cocinas muchas veces pasta será muy útil comprar una cazuela para esas ocasiones, una buena inversión.
Cuando empiece a hervir a borbotones echamos 1 puñado generoso de sal, unas 2 cucharadas rasas por cada 500 gramos de macarrones. Seguidamente añadimos la pasta, siempre toda junta. Removemos con una cuchara de madera para que los macarrones no se peguen y queden sueltos.
En el reverso del paquete de pasta viene el tiempo de cocción, debemos guiarnos por estas instrucciones porque para cada tipo es distinto, en este caso son 11 minutos. Así conseguiremos lo que se llama pasta “al dente” o en su punto justo, es decir, que no se pase, aunque un gran consejo es probarla casi al final por si acaso en el envase nos engañan. Una vez transcurrido el tiempo escurrimos la pasta inmediatamente y la juntamos con la salsa all’Amalfitana.

Añadimos los macarrones recién hechos a la passata de anchoas y mezclamos todo con una cuchara para que se junten bien los sabores.
Decoramos cada plato con unas hojas de albahaca fresca, unas anchoas (sin pasarse, que ya tiene bastante sabor) y aceitunas negras sin hueso. Los servimos calentitos.

miércoles, 31 de julio de 2013

Estofado de judiones


Ingredientes:

500 gr. de judiones de La Granja
1 oreja de cerdo
2 morcillos de cerdo fresco
250 gr. de chorizo
1 cebolla mediana
1 hoja de laurel
3 dientes de ajo
80 ml. de aceite
3 dientes de ajo
perejil
1 cucharada de harina y sal

La noche anterior se ponen los judiones en remojo con agua. Luego se escurren, se introducen en una cazuela cubiertos con agua fría y se ponen al fuego. Se agrega una hoja de laurel y se deja que hiervan. Una vez que ha hecho esto se añade un poco de agua fría y, cuando de nuevo rompe a hervir se incorpora la oreja, la carne y el chorizo. Se tapa y se deja cocer a fuego lento durante tres horas hasta que se ve que los judiones están bien tiernos, pero sin deshacerse. Mientras tanto se pela y se pica la cebolla muy fina y luego se fríe a fuego lento hasta que está blanda y transparente. A continuación se majan en el mortero los ajos picados, el perejil y un poco de sal, y todo ello se reserva. Se añade a la cebolla frita la harina y el pimentón y se remueve, nunca con cucharas ni espumadera, si no que se coge la cazuela por las asas y se les da unas pequeñas vueltas. Luego se incorpora el sofrito a los judiones. Entonces se toman cinco judiones ya cocidos y se majan con los ajos. Se vierte el majado al guiso, se deja cocer durante 15 minutos a fuego lento y se rectifica de sal si es necesario.Después se saca la carne, la oreja y el chorizo de la cazuela y todo ello se corta en trozos regulares y se incorpora de nuevo al guiso.Una vez hecho se sirve muy caliente.

viernes, 12 de julio de 2013

Martin Miller's Gin


Se trata de una ginebra Premium, tipo London Dry de 40,0 % alc./vol., obtenida por destilación tradicional por lotes, con un solo alambique, al que denominan Ángela, naturalmente de cobre, y fabricado por John Dore & Co. en 1903. El destilado del cereal, elaborado en Black Country, es enviado junto a los botánicos a Islandia, en donde estos se remojan en agua procedente de glaciares y filtrada en roca volcánica, y se mezclan con el destilado, marchando de nuevo a Inglaterra, siendo este el motivo por el que se le denomina la ginebra de las tres mil millas.
Los botánicos utilizados son enebro, naranja, limón, cilantro, regalíz, canela, casia, nuez moscada, angélica y raíz de florencia, cuidadosamente seleccionados, y homogeneizados para evitar diferencias apreciables de una temporada a otra.
El producto final, es nítido, de cuerpo medio, suave y sedoso en el paladar, con buena armonización entre el alcohol y los botánicos, notándose sin destacar el enebro y con notas florales y frutales con el toque de la regalíz, predominando en el olfato los cítricos.
Es una ginebra muy reciente, pues se comenzó a fabricar en 1999. El productor, Martin Miller, es conocido por diversas actividades, como fotógrafo, organizador de conciertos pop o anticuario (es el autor del Miller's Antique Price Guide); se cuenta, que reunido con dos amigos, decidieron fabricar la mejor ginebra del mundo, eligiendo entre varias fórmulas, la número siete, que llevó a la práctica.
Se presenta en una botella moderna de 70 cl, de líneas rectas, con las etiquetas en el interior de la botella. Ha recibido premios en catas en Chicago y San Francisco.