jueves, 20 de noviembre de 2014

Focaccia de aceitunas y romero


Ingredientes:
150 ml de agua
90 ml de aceite de oliva virgen extra para la masa
25 gr de Levadura fresca
450 gr de Harina de fuerza
1 Cucharadita de café de sal
1 Cucharadita de café de azúcar
Romero fresco
Aceite de oliva
15 Aceitunas verdes sin hueso
Sal gorda

Echamos en un bol la levadura fresca y el agua, al que habremos templado durante unos segundos en el microondas, y el aceite de oliva. Batimos con la ayuda de unas varillas o un tenedor hasta que se disuelva la levadura.
Incorporamos la harina, el azúcar y la sal.
Mezclamos bien hasta conseguir una masa manejable, homogénea, sin grumos y brillante.
Formamos una bola que dejaremos reposar, tapada con un paño, durante una hora en el bol.
Sacamos sobre una superficie enharinada, dividimos en diez partes y formamos las focaccias.
Dejamos levar de nuevo, hasta que doblen su volumen, y aderezamos con las aceitunas verdes, el romero y un poco de sal gorda.

Colocamos las focaccias sobre la bandeja del horno, a la que habremos engrasado o puesto un papel de horno previamente. Esparcimos un hilo de aceite por encima y horneamos las Focaccias de aceitunas y romero durante 15 minutos a 190º.

Sacamos, dejamos templar, y ya podremos degustar nuestra focaccia de aceitunas y romero, con el acompañamiento que más nos guste.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Frittata de cebolla


La frittata, del italiano fritto (participio del verbo friggere (freír)), es una especialidad de la cocina italiana similar a la tortilla francesa y que se suele rellenar de diferentes ingredientes tales como carne, vegetales, quesos, setas, etc. En vez de estar elaborada en forma de hoja como el resto de tortillas la Frittata es abierta y se le añaden los condimentos y acompañamientos en su parte superior (similar a una pizza). Se puede preparar similar a la tortilla española.

Una de las preparaciones más difundidas es la frittata di cipolle. Se trata de un plato fundamentado en la tradición popular italiana y está compuesto de cebollas (preferiblemente blancas) que se fríen en abundante aceite de oliva, huevo, sal, queso gratinado y pimientos. La frittata di cipolle es un plato de gente humilde y en el siglo pasado era consumida por los trabajadores durante el día. En la actualidad se le acompaña con diversos ingredientes y se puede solicitar en casi cualquier restaurante de Italia.

Ingredientes:

2 patatas medianas – 1 cebolla pequeña – Perejil picado y ajo en polvo – Sal y pimienta – Queso parmesano rallado – Aceite de oliva virgen extra – 5-6 huevos (según tamaño)

Cortamos las patatas con la mandolina pero un poquito gruesas. Picamos en tiras la cebolla y la salteamos en aceite, A medio hacer añadimos las patatas. Salpimentamos y ponemos el perejil picado y el ajo en polvo si queremos. Tapamos y dejamos hacer removiendo a menudo hasta que enternezcan y se vuelvan quebradizas. Retiramos de la sartén y dejamos un fondo de aceite (para cuajar los huevos) o añadimos más si es necesario (como para una tortilla).
Precalentamos el horno a 200º. Batimos los huevos, salamos y los ponemos en la sartén con el aceite que ha quedado de las patatas. Cuando cuaja un poco la parte de abajo añadimos las patatas con cebolla y por encima el parmesano rallado. Con cuidado dejamos deslizar todo esto a una fuente que vaya al horno y terminamos de cuajar unos minutos bajo el grill.  Servimos caliente con una ensalada verde.

Podemos añadir a la sartén con el rehogado de patatas, a nuestro gusto, unos taquitos de jamón, chorizo o bacon, sustituir la cebolla por puerro o añadir pimiento rojo o verde.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Dulce de membrillo


Ingredientes:
1 kg de membrillos, 2 Manzanas reinetas, 750 gr de azúcar, 1 chorrito de zumo de limón, 1 rama de canela, 1 chorrito de vino blanco.

Lavamos y secamos los membrillos. Con ayuda de un pelador o cuchillo los pelamos y troceamos, desechando cualquier parte en mal estado. Hacemos la misma operación con las manzanas. Echamos todo en una cazuela y lo cubrimos con el azúcar y el zumo de limón. Dejamos reposar unas ocho horas o toda la noche.
Transcurrido el reposo veremos que la fruta ha soltado agua. Ponemos la cazuela al fuego junto a la ramita de canela. Una vez que empieza a hervir echamos el chorrito de vino blanco y dejamos que se evapore. Bajamos el fuego y removemos a menudo, con cuchara de palo, para evitar que se pegue y teniendo cuidado con las salpicaduras ya que quema mucho.
El membrillo poco a poco se irá deshaciendo y adquiriendo un bonito color. Cuando la fruta esté blanda, retiramos la rama de canela, pasamos la turmix dejando un puré muy fino y seguimos cociendo un rato más. Comprobaremos el punto de cocción cuando colocando una cuchara de palo en el centro de la cazuela, ésta se mantenga en pie.
Retiramos del fuego y vertemos rápidamente en los recipientes. Dejamos enfriar completamente, cubrimos con un poco de papel de horno, tapamos y refrigeramos. De este modo se conservará muchos meses. También admite la congelación pero no lo considero necesario.