jueves, 14 de febrero de 2013

Le Train Bleu (París)



En ocasión de la Exposición Universal de 1900 la Compañía París-Lyon-Mediterráneo (PLM) hizo construir el restaurante. Al principio se llamaba el Buffet de la Gare de Lyon.
El restaurante está situado en el corazón de la estación de la Gare de Lyon, de cara a las vías. Es una parada inevitable para los extranjeros y los viajeros, pero también un restaurante de referencia para los parisienses. Es el sitio ideal para almuerzos de negocios y lugar de cita para comidas y cenas en familia o con amigos.
Fue llamado Le Train Bleu en 1963, en homenaje al mítico expreso “Calais-París-Ventimiglia”. Fue clasificado en el Inventario de Monumentos Históricos en 1972 por André Malraux.
También se debe el renombre del restaurante a las 41 pinturas de sus muros y techos: las más célebres representan los paisajes atravesados por los trenes de la red PLM.
Añadamos a esto el suelo de parquet encerado, las paredes forradas de madera, los largos bancos forrados de cuero, los manteles blancos y la vajilla de la casa.
Desde su inauguración por el presidente de la República Emile Loubet el 7 de abril de 1901, la clientela no ha cesado de acudir. Entre los fieles podemos citar a Coco Chanel, Brigitte Bardot, Jean Cocteau, Salvador Dalí y Jean Gabin.
Hoy día se sirven alrededor de 500 cubiertos diarios en el restaurante.


El menú del Train Bleu consiste en cocina francesa tradicional y una carta renovada dos veces al año.
Hay algunos platos inevitables como el steak tártaro preparado en la mesa, el foie gras de pato de la casa, el salmón ahumado de la casa, la pierna de cordero cortada, el bizcocho borracho al ron y el queso Vacherin.
A fin de respetar el ritmo de las estaciones, el chef propone en la carta las sugerencias del mes con los productos de la estación.
Un compromiso, pues, entre la “brasserie” típicamente parisina y el restaurante para gastrónomos: hecho a la medida para darse un respiro.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Príncipe Alberto



    Ingredientes:
  • 1 tableta de chocolate fondant,
  • 1/2 taza de almendra tostada y finamente picada.
  • 1/2 taza de avellana tostada y finamente picada.
  • 1 taza de azúcar.
  • 100 gr. de mantequilla,
  • 4 yemas de huevo.
  • Una docena de bizcochos de soletilla,
  • café azucarado.
Método: Toma la mantequilla blanda, no derretida, y agrega el azúcar poco a poco, ayudándote de la batidora de varillas hasta que la crema blanquee y doble su tamaño. Añadirás las cuatro yemas a la mezcla anterior y seguirás batiendo hasta conseguir que se mezclen con la mantequilla.
Ayúdate de la tecnología si deseas ahorrarte el baño maría, introduciendo el chocolate troceado en un bol junto a una nuez de mantequilla en el microondas. Una frecuencia corta durante un escaso minuto, será suficiente para transformar la solidez del cacao en untuosa pasta oscura que, eso sí, deberá ser batida enérgicamente hasta conseguir una fusión homogénea.
Entremezcla ambas masas para obtener la sedosa crema que deseas. Añade las almendras y avellanas a la crema anterior, removiendo con mimo.
La docena de bizcochos serán empapados en café azucarado, lo justo para permitir su manipulación sobre un molde que previamente habrás engrasado. Coloca la primera tanda de éstos sobre el molde, extendiendo a continuación una generosa capa de crema de chocolate sobre la cama de bizcochos impregnados. Repetirás monótonamente la secuencia hasta dar buena cuenta de la totalidad de la crema. Deberás recordar sin embargo, que si con bizcochos empezaste, con chocolate deberás concluir. Utiliza los últimos restos de avellana que habrás reservado para la decoración.
Un sólo día resguardado al frío de tu nevera, será más que suficiente para degustar en todo su esplendor a tu príncipe Alberto.

Este postre es típico de la isla de La Palma. En La Palma se puede degustar en cualquier restaurante o mesón pues es típico de su gastronomía y su creadora, Dña. Matilde Arroyo es una afamada repostera de la isla ya que de sus manos salió también el famoso “Bienmesabe”. Ella dice que el secreto del éxito de sus postres radica en el amor que pone al hacerlos además de que están elaborados con la extraordinaria “almendra de La Palma”.

martes, 29 de enero de 2013

Frangollo



El frangollo es un postre típico de Canarias elaborado a base de leche, harina de maíz, limón, huevos, azúcar, mantequilla, pasas, almendras y canela. No obstante, existen variantes de la misma receta: en algunos lugares se hace con agua en vez de leche, o se añade matalaúva, etc. En cualquier caso, se trata de un postre delicioso y muy energético, ideal para aquellas personas que sufren un gran desgaste físico en su actividad diaria.

INGREDIENTES
½ kg de millo semitriturado, sin llegar a ser gofio
3 litros de agua
2 yemas de huevo
150 gr de pasas
200 gr de azúcar
3 cucharadas de mantequilla
Matalahúva
Canela en rama
Limón
Sal

PREPARACIÓN

En primer lugar hay que lavar bien el millo, para quitar las impurezas, y se pone dentro de un caldero: el agua, la canela, la cáscara de limón y una pizca de matalahúva, y se deja al fuego.
Removemos el contenido hasta que el millo esté tierno y cuando veamos que está espeso, le añadimos el azúcar.
Dejamos consumir el agua, cuando esto ocurra, la apartamos del fuego y le añadimos las pasas, la mantequilla y las yemas de huevo, batiendo el contenido de manera rápida.
Cuando tenga todo una textura y color uniforme, se vierte en un recipiente, se mete en el horno y cuando haya cuajado, se saca y se deja enfriar.